La obra de Alfredo Helsby se singulariza dentro de la pintura chilena de esos años de tránsito entre los dos siglos por su fina sensibilidad y por la delicadeza que logra en el tratamiento de la luz.
Nacido en Valparaíso, pero hijo de padres ingleses, fue discípulo del académico y perfeccionista Valenzuela Puelma, si bien su obra, dedicada casi exclusivamente al paisaje, no muestra parentesco apreciable con la de ese pintor. En cambio, sí tiene gran influencia de Somerscales y Juan Francisco González.
Su temperamento hipersensible se adivina en el retrato que le hace al pintor español Fernando Alvarez de Sotomayor, actualmente en el Museo Nacional de Bellas Artes.
Como en todos los pintores chilenos de este período, hay en la obra de Helsby una evolución desde el interés naturalista a una representación visual y lumínica de lo observado.
Algunas de sus obras más sobresalientes son "Paseo Atkinson", Santiago Nevado en 1912", "Paisaje de Cordillera", "Jardín con Flor de la Pluma", "Marina", entre otros.
La obra de Helsby no es abundante porque el pintor tuvo que compartirla con su trabajo como empleado de comercio.