Es considerado uno de los grandes maestros de la pintura española. Más de 40 de su vida los dedicó a la pintura. Desde Valencia, ciudad donde, y después de estudiar pintura y trabajar en un taller de fotografía, viajó a Madrid e Italia, donde obtuvo las primeras medallas por cuadros cuya temática eran la historia y la religión. Más tarde se sumarían nuevos reconocimientos en París, Berlín, Londres, Nueva York y Chicago.
Como señala el historiador Leopoldo Castedo, "toda aproximación a la creatividad de Joaquín Sorolla forzosa y fatalmente ha de referirse a los valores inequívocos, brillantes y con frecuencia enceguecedoras de su tratamiento de la luz, de la luz solar en sus más puras exaltaciones, y del talento del creador para incorporarla a la tela e iluminar con ella al espectador".
Con su obra "Otra Margarita" ganó primeros premios en Madrid y en la Exhibición de Columbia, en Chicago. Con este cuadro comenzó su producción de temas de realismo social, tendencia que duró hasta 1900, con su trágica obra "Triste Herencia".
A partir de allí, se considera que Sorolla comenzó su período de mayor madurez, con sus obras relativas al mar y la vida de los pescadores. Entre 1900 y 1912 creó sus famosas pinturas "El Sol de la Tarde", "Verano", "Nadadores" y su serie "Jardines de Granada". También su "Autorretrato con Sombrero" y "Clotilde en la Playa".
En 1920 sufrió una hemiplejia que dañó definitivamente su salud, muriendo tres años más tarde.