Hija de Gregorio Mira, quien fue alumno de Monvoisin, Magdalena fue una excelente pintora de figuras y retratos. Posee un dibujo meticuloso y una seguridad envidiable para los escasos 25 años que tenía cuando ejecutó sus famosos cuadros "Hermana de la Caridad" y "Retrato de mi Padre". Obtuvo con ellos la más alta recompensa del Salón, conjuntamente con Pedro Lira, el patriarca de nuestras Bellas Artes.
Su hermana menor, Aurora Mira, poseía igualmente un dibujo en extremo seguro y de una temática similar. Si bien su trabajo fue elogiado, no tuvo la persistencia de Magdalena.
Además de los citados cuadros, Magdalena se destacó también por "La Bordadora", "La Viuda", "Retrato de Desconocida", "El Primer Robo", entre varios otros.