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Pinacoteca

Breve resumen de la vida y trayectoria de estos connotados artistas

La casa matriz del Banco alberga alrededor de 80 cuadros de pintores chilenos famosos de todas las épocas, entre los cuales resaltan obras de Pedro Lira, Mauricio Rugendas, Juan Francisco González, Thomas Somerscales, Arturo Gordon, Onofre Jarpa, Bororo, Mario Toral y muchos otros. 

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  • Alfredo Helsby (1862-1933)

    La obra de Alfredo Helsby se singulariza dentro de la pintura chilena de esos años de tránsito entre los dos siglos por su fina sensibilidad y por la delicadeza que logra en el tratamiento de la luz. 

    Nacido en Valparaíso, pero hijo de padres ingleses, fue discípulo del académico y perfeccionista Valenzuela Puelma, si bien su obra, dedicada casi exclusivamente al paisaje, no muestra parentesco apreciable con la de ese pintor. En cambio, sí tiene gran influencia de Somerscales y Juan Francisco González. 

    Su temperamento hipersensible se adivina en el retrato que le hace al pintor español Fernando Alvarez de Sotomayor, actualmente en el Museo Nacional de Bellas Artes. 

    Como en todos los pintores chilenos de este período, hay en la obra de Helsby una evolución desde el interés naturalista a una representación visual y lumínica de lo observado. 

    Algunas de sus obras más sobresalientes son "Paseo Atkinson", Santiago Nevado en 1912", "Paisaje de Cordillera", "Jardín con Flor de la Pluma", "Marina", entre otros. 

    La obra de Helsby no es abundante porque el pintor tuvo que compartirla con su trabajo como empleado de comercio.

  • Arturo Gordon (1883-1944)

    Es el pintor más original de los asuntos folclóricos, de ceremonias y costumbres del pueblo. Arturo Gordon Vargas, que posee condiciones de ilustrador, rápidamente aborda la línea "goyesca". 

    Todas sus obras son de gran calidad, rara vez decae, y siempre nos sorprende con sus malvas elaboradas y sus anaranjados tan únicos. Su habilidad para componer y dibujar lo transforman en el más conocido de los ilustradores. 

    Arturo Gordon es un artista fecundo, perfeccionista, repite varias veces un mismo motivo. En 1921 obtiene la medalla de oro y el premio del "Certamen Edwards" con el monumental lienzo "El Sarao". Otras de sus importantes obras fueron "Jugadores de Brisca", "Ciudad", "La Vega", "Velorio del Angelito", "Novena del Niño Dios", "Florista" y "Escena Árabe". Estos dos últimos forman parte de la Pinacoteca de BBVA. 

    Manteniéndose fiel a los temas folclóricos, pasa los años finales de su vida en Viña del Mar, muriendo el 27 de octubre de 1944. Gordon dejó un legado a sus innumerables alumnos porteños, que siempre lo recordarán con veneración.

  • Carlos Maturana (Bororo) 1953

    Artista perteneciente al neoexpresionismo chileno. En 1972 ingresó a la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Chile, de donde egresa como Licenciado de Artes Plásticas. 

    Entre 1975 y 1981 se desempeñó como profesor ayudante en las cátedras de pintura, dibujo y croquis en la Facultad de Arte de la Universidad de Chile. Tres años más tarde trabajó como profesor de dibujo y pintura en el Instituto de Arte y Cultura del Colegio Médico de Chile, y del taller de pintura "La Brocha", en la "Plaza del Mulato Gil de Castro". 

    Bororo ha participado en numerosas exposiciones individuales y colectivas, tanto nacionales como internacionales. Además, ha sido becado por la Sociedad de Amigos del Arte y por la galería Arte Actual. 

    Característico de su propuesta artística es una expresividad exuberante y visceral, en donde el chorreo pictórico desborda cromáticamente, mientras que la mancha y la gestualidad del acto de pintar adquieren capital importancia.

  • Joaquín Sorolla (1863-1923)

    Es considerado uno de los grandes maestros de la pintura española. Más de 40 de su vida los dedicó a la pintura. Desde Valencia, ciudad donde, y después de estudiar pintura y trabajar en un taller de fotografía, viajó a Madrid e Italia, donde obtuvo las primeras medallas por cuadros cuya temática eran la historia y la religión. Más tarde se sumarían nuevos reconocimientos en París, Berlín, Londres, Nueva York y Chicago. 

    Como señala el historiador Leopoldo Castedo, "toda aproximación a la creatividad de Joaquín Sorolla forzosa y fatalmente ha de referirse a los valores inequívocos, brillantes y con frecuencia enceguecedoras de su tratamiento de la luz, de la luz solar en sus más puras exaltaciones, y del talento del creador para incorporarla a la tela e iluminar con ella al espectador". 

    Con su obra "Otra Margarita" ganó primeros premios en Madrid y en la Exhibición de Columbia, en Chicago. Con este cuadro comenzó su producción de temas de realismo social, tendencia que duró hasta 1900, con su trágica obra "Triste Herencia". 

    A partir de allí, se considera que Sorolla comenzó su período de mayor madurez, con sus obras relativas al mar y la vida de los pescadores. Entre 1900 y 1912 creó sus famosas pinturas "El Sol de la Tarde", "Verano", "Nadadores" y su serie "Jardines de Granada". También su "Autorretrato con Sombrero" y "Clotilde en la Playa". 

    En 1920 sufrió una hemiplejia que dañó definitivamente su salud, muriendo tres años más tarde.

  • Juan Francisco González (1853-1933)

    Es el gran maestro chileno en el sentido de entusiasmar a los jóvenes a ir más allá de la enseñanza común. La obra de Juan Francisco González marcó un hito decisivo en la pintura chilena. Es el primer pintor plena y auténticamente nacional, porque cala como ningún artista de su tiempo en la esencia de lo popular chileno, estampándolo en la tela con su intacta frescura. 

    González fue un pintor fecundo. Se calcula en más de 4.000 el número de cuadros que salió de sus manos. Con ello atestigua su enorme capacidad de trabajo, su ímpetu creador y su entrega total a la vocación. 

    Los textos señalan que fue un maestro de figuración patriarcal que irradió, más que su conocimiento, su vivaz e inquieta personalidad. Ello le valió los elogios de los grandes escritores nacionales como Gabriela Mistral y Pedro Prado. 

    Pese a que en su tiempo fue poco apreciado, la generación artística de principios de siglo lo consideró un ejemplo a seguir. 

    Algunos de sus cuadros más destacados son "Flores", "La Tísica", "Frutillas", "Retrato de Niña", "Casas de Valparaíso", "Calle de Limache", "Melipillana", entre muchos otros.

  • Juan Mauricio Rugendas (1802-1858)

    Artista alemán que llegó a Chile seducido por nuestra imponente cordillera y el indomable coraje de los araucanos. 

    Sus admirables pinturas han dejado estampadas la grandiosidad de los picachos andinos, los tipos indígenas y, con agudo talento observador, las escenas costumbristas, las gracias de nuestros campesinos, a quienes consideró los jinetes más elegantes y atrevidos que jamás conociera. 

    Establecido en nuestro país en julio de 1834, estuvo casi una década entre nosotros, salvo breves viajes a Perú, Bolivia y Argentina. Su unión con la chilena Carmen Arriagada, modelo de sus mejores retratos, influyó enormemente en su estadía en el país. 

    Rugendas retornó a Europa en 1847, dejando un legado de cerca de 3.000 obras. Entre las más destacadas figuran "Batalla de Maipú", "Valparaíso", "El Huaso y la Lavandera" y "Escena Campesina". Esta última se encuentra en la Pinacoteca de BBVA. 

    El connotado pintor murió en Europa 11 años después de dejar nuestro país.

  • Juan Mochi (1831-1892)

    Florentino de nacimiento, Juan Mochi se instala en 1871 en París, donde conoce la pintura naturalista francesa, de paisaje, figura y escenas de costumbres. 

    Una vez en Chile, y en posesión del cargo de Director de la Academia, que desempeña entre 1876 y 1881, Mochi orienta a los estudiantes de pintura hacia un aprendizaje más directo y acorde con la realidad, llevándolos a pintar a los alrededores de Santiago. 

    Sus numerosas obras don testimonios de su renuncia al gran cuadro de tema y de su predilección por los asuntos simples, costumbristas, populares o de la historia de Chile. 

    Destacan entre sus obras más trascendentes "Campesinos Chilenos", "Vendedor de Sandías", "El Fundador", "Parroquiano", "El General Baquedano a Caballo" y "Batalla de Chorrillos". 

    Aunque no puede decirse que haya formado escuela, su influjo se hace sentir en la generación de pintores chilenos de fin de siglo.

  • Magdalena Mira (1859-1930)

    Hija de Gregorio Mira, quien fue alumno de Monvoisin, Magdalena fue una excelente pintora de figuras y retratos. Posee un dibujo meticuloso y una seguridad envidiable para los escasos 25 años que tenía cuando ejecutó sus famosos cuadros "Hermana de la Caridad" y "Retrato de mi Padre". Obtuvo con ellos la más alta recompensa del Salón, conjuntamente con Pedro Lira, el patriarca de nuestras Bellas Artes. 

    Su hermana menor, Aurora Mira, poseía igualmente un dibujo en extremo seguro y de una temática similar. Si bien su trabajo fue elogiado, no tuvo la persistencia de Magdalena. 

    Además de los citados cuadros, Magdalena se destacó también por "La Bordadora", "La Viuda", "Retrato de Desconocida", "El Primer Robo", entre varios otros.

  • Mario Toral (1934)

    El talentoso pintor nació en Santiago en 1934. A los 16 años viajó a Argentina y más tarde a Uruguay, donde estudia pintura. Posteriormente se trasladó a Brasil, donde realiza su primera exposición individual en 1955 en el Museo de Arte Moderno de Sao Paulo. 

    Entre 1958 y 1963 Toral se radicó en Francia, donde estudia grabado, técnica que cristalizó en la serie de 42 aguafuertes con el título genérico de "Totems". 

    Toral vuelve a Chile en 1963, enseña pintura en la Universidad Católica, ilustra varios libros de Pablo Neruda y pinta la serie de óleos "Torres de Babel". Diez años más tarde se traslada a Nueva York. De esta época es su serie "Prisioneras de Piedra", que dio origen a "Gente en Lucha" y "Las Máscaras", expuestas en el Museo de Arte Moderno de México en 1981. 

    Entre los numerosos premios que ha recibido este artista, que actualmente se desempeña como decano de la Facultad de Artes de la Universidad Finis Terrae, destacan los siguientes: Primer Premio de Grabado, Salón de Bellas Artes, París; Primer Premio Internacional, Medalla de Oro, en la VIII Bienal de Sao Paulo, con el proyecto "Los Signos del Zodíaco"; Gran Premio de la Ciudad de Rijeka (Yugoslavia) en la VI Bienal Internacional. 

    Por supuesto, esta breve reseña biográfica no puede omitir la realización del magnífico mural "Memoria Visual de una Nación", que el artista estampó en la estación del metro Universidad de Chile, sin duda una contribución inestimable a la iconografía artística del país.

  • Onofre Jarpa (1849-1940)

    Compañero de Pedro Lira en el Taller de Cicarelli, tuvo gran admiración por su famoso coetáneo, al que mucho adeuda. Onofre Jarpa es un artista que sobresalió muy especialmente en el cultivo del paisaje. 

    Después de terminar sus estudios en el país, se fue al Viejo Mundo a perfeccionarse en el ramo de sus preferencias. En España recibió clases de Francisco Pradilla. 

    Como acontece con la mayoría de los maestros chilenos de su tiempo, no captó ni se interesó por el impresionismo, sobre todo en la primera etapa de su formación, ya que posteriormente absorberá la técnica de los puntillos multicolores. 

    A lo largo de su vida, Onofre Jarpa desarrolla una fructífera labor como maestro. Fueron discípulos suyo Enrique Swimburn, Eugenio Guzmán, Manuel Aspillaga, entre otros. 

    Algunas de sus obras más destacadas son "Las Palmas de Ocoa", "Cordillera de Chillán", "Laguna de Aculeo", "Atardecer", "Playa de Tanhume", etc.

  • Pedro Lira (1845-1912)

    Sin duda es el primer gran maestro del arte nacional. Un animador de las bellas artes, un maestro generoso y una inteligencia cultivada en pos del arte, que no se va a repetir. 

    Pedro Lira Rencoret nació el 2 de marzo de 1845 y, desde muy temprano, sintió atracción por la pintura. Admirador de Antonio Smith, el viejo paisajista, frecuentó su taller desde joven y se dice que se introdujo al mundo de la plástica copiando un paisaje del romántico pintor de "Río Cachapoal". 

    Recibió lecciones en la Academia de Bellas Artes de Ciccarelli, el fundador de la misma, pero debió satisfacer a su familia al recibir su diploma de abogado, en 1868. De allí en adelante su vida no se bifurca y se ciñe a un destino rotundo, ineludible: el arte. 

    Escribe, pinta, dibuja, funda sociedades, enseña, traduce libros, pero siempre en torno a las bellas artes. En 1872 obtiene tercera medalla en pintura. Es el inicio de una carrera brillante, que alcanzará la consagración internacional en la Exposición Universal de París, en 1889, cuando gana segunda medalla con su monumental lienzo "La Fundación de Santiago". 

    Algunas de sus principales pinturas son: "En el Balcón", "La Carta", "Mujer de Pueblo", "Paisaje Crepuscular", "Fundación de Santiago", "El Niño Enfermo" entre otras.

  • Thomas Somerscales (1842-1927)

    Conocido como el gran marinista de nuestra historia patria, el legendario inglés se convirtió en el inmortalizador de las glorias navales de nuestro país. Nacido el 30 de octubre de 1842 en Hull, en el Mar del Norte, llegó a Chile en la navidad de 1864. Se trasladó a Valparaíso, en donde inició su carrera de pintor. 

    Después de una esmerada educación en un colegio inglés, eligió la carrera del mar, ingresando al servicio de la Armada Británica, donde se convirtió en un experto marino. 

    En mayo de 1879, el mundo se remece con el sacrificio de Prat y la hazaña de Punta Gruesa. La emoción tocó la fibra marinera de Somerscales, y fueron numerosas las veces que inmortalizó el dramático episodio. El más logrado monumental cuadro, que se conserva en la Escuela de Armamentos, es donde capta el instante preciso del tercer espolonazo, momento que describe así: "Su herida fue tan grande, se inclinó de proa, como ave que dobla el cuello al morir". 

    También pintó la Batalla del 21 de Mayo, el Combate de Punta Gruesa, la célebre Batalla de Angamos que culminó con la toma del Huáscar, el 8 de octubre de 1879. 

    Una de sus piezas más conocida es "Con viento a un largo", que adorna un billete nuestro. Igualmente importantes son "Paisaje Cordillerano" (que está en BBVA), "Escuadra Libertadora", "Muelle de Valparaíso" y "La Esmeralda".